Art Farmer: A Sleeping Bee (1974, Sonet Records)

Esta sábado me he decidido por un álbum de Jazz clásico y tranquilo para comenzar el día, y la experiencia ha sido tan buena que me ha hecho recordar que tengo abandonado el blog y que a eso hay que ponerle remedio, así que aquí tenéis una nueva entrada, que espero sea la primera de una nueva serie animada por este verano que nos acompaña y que nos ilusiona con su luz.

En esta ocasión el fliscorno de Art Farmer es el protagonista, acompañado de una sección rítmica magnífica, en la que destaca de forma notable el bajo de Red Mitchell.

La sesión es de 1974, y el repertorio comienza con un par de estándares clásicos del cancionero americano, It Might as Well Be Spring y un fantástico Come Rain or Come Shine, en el que la química entre Art Farmer y Red Mitchel es más que evidente.

Sabú Martínez lleva al álbum hacia ritmos caribeños y en el tercer tema Green Witch la  percusión del neoyorquino deja de un lado la calma para despertarte con ritmos de bossanova. Muy bueno el tema, aunque para mi gusto rompe la armonía de los dos primeros cortes, que se recupera con el tema que da título al álbum, un delicado A Sleeping Bee, una maravilla que te acaricia con cada nota.

Seguimos con un animado A Bitty Ditty, en el que el piano del sueco Göran Strandberg tiene bastante peso, para volver al entorno relajado de la sesión con Smillin’ Billy, en el que me sorprende con una suerte de scatt que no consigo identificar de quién es la voz, y que se mezcla con el piano de Göran y el bajo de Red de forma exquisita, y va evolucionando como un buen vino en tu boca, hasta que te sorprende la entrada de la guitarra del también sueco Janne Schaffer. 

Smillin’ Billy es un ejemplo perfecto de lo elegante que es este álbum en particular, y una muestra más de lo elegante que es Art Farmer en general, un pedazo de artista y de líder, que une América y Europa en una sesión espléndida, que avanza con un Art for Lunch en el que la percusión de Sabú nos traslada a una noche cálida en un club de Jazz cubano al aire libre, en el que toda la banda tiene su momento para lucirse. El solo de Sabú hacia la mitad del tema te invita a subir el volumen, y tiene un efecto mágico sobre tus pies, que no puedes dejar de mover…

El álbum cierra con un par de tomas alternativas, con un delicioso It Might as Well Be Spring que me gusta aún más que la toma original con la que abre el álbum, y otra versión de Smillin’ Billy que funciona perfecta como broche para terminar una sesión que me ha dejado tan encantado que me pide volver a escuchar de nuevo el CD.

Un álbum magnífico, una reunión de buenos músicos que disfrutan interpretando con libertad y cohesión.

La grabación está realizada en los estudios Europa en Estocolmo y la edición original del LP en 1974 tiene una toma de sonido fantástica a cargo de Gert Palmcrantz. En 2004 se editó como CD a partir de una remasterización a 24-bit a cargo de Claes Persson, que es la que estoy escuchando y que está disponible en vuestra plataforma de streaming favorita.

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